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ARTÍCULOS de la Plataforma Perú Libre de Transgénicos

BIOTECNOLOGIA TRANSGENICA

¿Qué paradigma de ciencia representa?

S. Barrio Healey

Mucha de la confusión que emerge alrededor del  tema de la Biotecnología se da en el contexto  de la necesidad de ciencia y desarrollo: nos cautiva la idea de disponer la última tecnología.  A la par, existe una sana y legítima  reticencia con las trabas al desarrollo científico, ya traemos las experiencias de Galileo y Giordano Bruno, dos grandes de la historia que fueron inculpados por saber demasiado. Sobre nuestra modernidad la ciencia se posiciona en un elevado status y todo intento de obstruir el conocimiento  se le califica como dogma, oscurantismo medieval y anti-progreso.

Existe el consenso unánime de que la ciencia trae desarrollo y prosperidad.  Históricamente el hombre ha sido confrontado con grandes desafíos, y siendo abatido por hambrunas y plagas que han amenazado su supervivencia, con el uso de la ciencia ha forjado soluciones. Grandes hombres como Pasteur, Fleming y Zhang Zhong Jin, fueron impulsados por una íntima necesidad de aliviar el dolor, y su compasión los condujo por un camino de sorprendentes hallazgos científicos. 

Los países desarrollados siempre han dedicado una porción de su riqueza a la investigación. La novedad es que el día de hoy son las corporaciones las que invierten en ciencia y tecnología, las corporaciones tienen mayor poder económico que los gobiernos y sus instituciones de investigación y las universidades.  Pero a diferencia de estas últimas, las corporaciones realizan investigaciones científicas puntualmente orientadas a mejorar sus ventas e ingresos económicos. No siempre las  motiva mejorar la calidad de vida del hombre, y su búsqueda no es necesariamente  impulsada  por  un estudio  objetivo de los principales problemas  que aquejan a la humanidad.

El término “biotecnología transgénica” nos hace pensar en los irrefrenables progresos de la ciencia y la modernidad, tecnologías en las que deberíamos instruirnos. Pero si somos más indagadores y agudos, veremos que detrás de la llamada “biotecnología transgénica” se esconde una creación artificiosa de las corporaciones, que  con audacia ha logrado entretejer un sistema de beneficio económico. Esto incluye:      

a.      Patentar semillas (algo audaz e inaudito que moralmente nadie imagino posible,  pero es ahora  una realidad)

b.      Asegurar una venta enlazada de semillas con sus respectivos herbicidas, procreando semillas genéticamente manipuladas para resistir las sustancias agroquímicas que ellos mismos expenden.

c.       Enjuiciar a los agricultores que accidentalmente absorban en sus campos de cultivo material genético patentado. ( sólo en EE.UU se han abierto más de 9000 juicios)

d.      Organizar  un sistema de dependencia que atrape a los agricultores y a las economías emergentes. Una práctica muy difundida es el incentivo de regalar semillas al agricultor para ir colonizando nuevas hectáreas de cultivo.

e.      Apoderarse de las cadenas de producción de alimentos, monopolizando el mercado de ventas de semillas.

f.         Confeccionar  semillas estériles, (lo que anualmente asegura  una nueva  venta).

g.      Debido al fenómeno de resistencia biológica, periódicamente se modifica el material genético, dejando obsoletas a las semillas previas. Por ejemplo, un año se vende el maíz BT813, al año siguiente el maíz BT830. Sus respectivos herbicidas también son renovados. Esto consolida la dependencia del  agricultor.

h.      Consolidar su posicionamiento en el mercado valiéndose de falsos e irresponsables argumentos. Se difunde un desvergonzado uso de sofismas, donde el rigor de la lógica y la razón se emplea para encubrir engaños. Tales como afirmar que los alimentos transgénicos son seguros e inocuos, que la humanidad padecerá de hambrunas por efecto de la sobrepoblación y la falta de alimentos, o que los transgénicos son una tecnología verde que reduce el uso de plaguicidas.

 

 

No se trata de ser obcecados e intransigentes, echando pestes contra la razón y la ciencia. Se trata de tener la lucidez suficiente para distinguir cuando  es que estamos frente a una legítima ciencia. Una ciencia honesta busca la verdad, exhibe coherencia en sus planteamientos, y buscando desarrollo social llega a una propuesta plena de armonía en todas sus partes. La llamada biotecnología transgénica es una práctica que si bien aplica el conocimiento científico, sigue el camino de la ciencia hasta llegar a la aniquilación de la ciencia misma. Una ciencia que se vuelve contra sí misma porque no llega a madurar una propuesta viable para las necesidades del planeta y del hombre.

Se ha dicho que la biotecnología transgénica, si bien se viene usando con alevosía, bien empleada podría ser  también una tecnología benefactora que nos ayude de múltiples maneras, como crear arroz dorado con extra beta caroteno, o arroz con ferritina y lisozima. Unánimemente nadie objeta una ciencia que traiga prosperidad al hombre. Si el oficio de las agroindustrias transgénicas fuera sembrar la felicidad, impedir la enfermedad en esta y otras vidas más allá,  no tendríamos por que objetar, y si hacen los estudios de seguridad correspondientes quizá tengan su lugar en un lejano futuro. El hecho es que la abrumadora mayoría de las hectáreas sembradas de transgénicos no están hechas para mejorar la calidad del alimento.

 El costo de producir una semilla transgénica oscila entre 10 y 100 millones de dólares y requiere entre 6 y 10 años de investigaciones. Es científico y filantrópico emplear la ciencia para buscar un arroz reforzado con beta caroteno. Si tanto les preocupa la salud, ¿por qué entonces no promueven el arroz integral, donde tenemos una significativa diferencia de nutrientes respecto al arroz blanco?

Pero seamos nuevamente científicos, en el Ande tenemos 2032 variedades diferentes  de camote, que es una fuente inigualable de carotenos, en Asia se tiene el Gou Qi zi, (Lycium barbarum) una  fruta muy popular consumida por todo el pueblo chino, es la única fruta que contiene el espectro completo de beta carotenos, y contiene una asombrosa concentración de antioxidantes. Si vamos a buscar beta carotenos con realismo tenemos que buscarlo en sus fuentes, donde lo encontramos en abundancia. ¿Qué lógica tiene sinuosamente forzar al arroz a producir algo que le es ajeno? ¿Si sembramos un campo de arroz, no será un poco rebuscado esperar cosechar zanahorias? Y aun si lo logramos será con un altísimo costo, pero en eficiencia de rendimiento nunca se podrá comparar con otras fuentes inocuas y baratas de beta carotenos. Para satisfacer las necesidades diarias de Vitamina A se requiere multiplicar por doce el consumo de arroz dorado, unos 3 kilos diarios, sin embargo los creadores de este arroz, fatigados después de cinco años de estudios, admiten que aún no saben cuánto del contenido vitamínico está disponible después de la cocción.

Nuevamente vemos que se trata de una tecnología que no busca ni llega a una solución al problema de falta de nutrientes. El encanto está en la posibilidad de patentar un grano de consumo masivo, y cuando miles de millones de comensales mastiquen al arroz, cada uno habrá abonado su cuota de regalías para los dueños de la patente. Syngenta, quien tiene la patente de este arroz tiene la exclusividad para comercializarlo en países industrializados, mientras que en los países no industrializados el hecho de ofrecer un aureolado arroz “humanitario”  les aceita el camino para internarse en un vasto mercado.

La realidad es que estas semillas reforzadas de nutrientes hasta ahora no se han obtenido y los intentos de producir arroz con ferritina y lisozima han sido desastrosos, con experimentos que además de ilegales, dejaron secuelas en los niños peruanos al punto que ahora se le han abierto un juicio a los responsables el estudio. Mientras esto sucede, leemos sus comunicados sobre el éxito de sus estudios y con entusiasmo anuncian la pronta llegada triunfal de su arroz pediátrico. El objetivo es lograr hacer leches de fórmula que puedan contener sustancias específicas y naturales de la leche materna, pero ésta es por múltiples razones, afectivas y nutricionales,  irremplazable, y lo que urge en el mundo es promover la lactancia materna y no las leches sucedáneas, o leches transgénicas.

No faltan los proyectos de investigación necesarios para el desarrollo del agro nacional, pero pecaríamos de ingenuos si nos sometemos  a este proyecto corporativo imaginando que nos enrumba hacia un moderno progreso tecnológico.

Naturalmente aspiramos crecimiento económico, siempre que sea un progreso  del que todo el país se beneficie y no sólo un manojo de empresarios, y  que no ponga en peligro la salud y el medio ambiente. La agricultura intensiva de agroquímicos es compatible con la agricultura orgánica, pero la agricultura transgénica es incompatible con la agricultura orgánica, porque la contamina de transgenes y le prohíbe la certificación orgánica. Siendo objetivos y realistas vemos que con la agricultura orgánica nunca en la historia se ha dado una mejor oportunidad para un auge de la agricultura, la economía nacional y el desarrollo de biotecnologías naturales. Veamos las cifras:

Exportación de productos orgánicos (incremento de ventas con respecto al año anterior)

Café 2008 (primer semestre), 93% de incremento  de ventas con respecto al año anterior

Alcachofa  2006,  67% de incremento  (72.8  Millones de $)

Palta    2006,  67% de incremento (38.8 millones de $)

                2007,  346% de incremento

Tomate 2007,  60% de incremento (2.8 millones de $)

Uvas frescas 2008 (1er semestre), 99.3% de incremento (42.64 millones $)

Camu camu  2007, 238% de incremento (5 millones de $)

Sacha Inchi  2007, 373% de incremento (422,599 de $)

Las leyes de interdependencia  que rigen la naturaleza nos dicen que lo que es bueno para la riqueza económica del país, lo es también para el medio ambiente, y por lo tanto lo es también para la salud. La verdad siempre es congruente en sus partes y es profundamente científica.

 

TRANSGÉNICOS... SEGÚN QUINO

TRANSGÉNICOS... SEGÚN QUINO

Por favor apachurren aqui para verla ampliada: http://bp1.blogger.com/_-m_eJ2Umwnc/R9g7yzYwpaI/AAAAAAAABU8/vHPHzMQ8ei0/s1600-h/humor_transg%C3%A9nicos+(Quino).jpg

Monsanto y sus transgénicos en el Perú

Monsanto y sus transgénicos en el Perú

Si existiera impedimento...

hable ahora o calle para siempre

 

Silvia Wú Guin*

Fernando Alvarado de la Fuente**

1 setiembre 2008

 

 

 

Relacionando la tradicional presentación de las damas en sociedad, el 12 de octubre del 2007 el reconocido diario El Comercio de Lima informaba que "Representantes de la transnacional de capitales estadounidenses Monsanto, líder mundial en la comercialización de productos transgénicos, se reunieron ayer con el mandatario Alan García en Palacio de Gobierno para informarle sobre los planes de la compañía de desarrollar un proyecto de semillas en el Perú." De seguro la presentación daba a conocer la dote que recibiría un posible consorte si aceptaba a la dama.

 

Ya desde 2004 se anticipaba la intención de Monsanto de ingresar a Perú, cuando Doris Sánchez, por entonces congresista, presentó la propuesta de 'ley de promoción de biotecnología moderna', que en realidad, camuflaba el ingreso institucionalizado de la transnacional y sus transgénicos.  Así, desde la segunda mitad del 2004 hasta octubre del 2007, los seguidores de esta dama han recurrido a toda estrategia para lograr un consorte acorde con los intereses de la dama: desde la fallida ley, pasando por declaraciones amistosas, agresivas y sarcásticas, hasta invitaciones 100% pagadas a periodistas para visitar campos de cultivos OGM en Colombia y Estados Unidos.  Y ha sido indudable, que tras más de tres años de intenso lobby, evidencien agotamiento de paciencia, pues, luego de la presentación formal de la dama en sociedad, transcurrieron 9 meses para anunciar un matrimonio nada menos que con el MINAG como consorte y el INIA como padrino.

 

Agotamiento de paciencia, o no, ciertamente las condiciones fueron inmejorables si recordamos que todo el ejecutivo tuvo facultades especiales para emitir las normas necesarias que permitieran un TLC con EEUU sin tropiezos.  Con esta atribución servida en bandeja, en junio 2008, el Ministerio de Agricultura, con el INIA a la cabeza, informaron con orgullo que se hallaban elaborando el reglamento sectorial de bioseguridad y que su promulgación se realizaría en breve plazo.

 

Los argumentos de los padrinos de la dama Monsanto

El repentino apuro fue mencionado por El Comercio, y, la explicación provino del seguidor más pro-Monsanto del país "Para Alexander Grobman, experto en temas de biotecnología, esta empresa no podrá elaborar investigaciones de semillas transgénicas en nuestro país mientras no exista el marco legal para ello”.

 

El Comercio añade "Grobman consideró que una empresa como Monsanto, con unas espaldas financieras muy anchas, puede ubicarse en el país que lo considere apropiado.  Ya está en Colombia, Brasil, Argentina, China, India, entre otros. Una compañía multinacional puede estar en todas partes y ahora ha elegido al Perú", terminó declarando Grobman, muy entusiasmado,  para el diario de mayor tiraje en el Perú.

 

Lo que -verdaderamente- debiéramos entender entrelíneas es que, si Monsanto “puede estar en todas partes y ha elegido Perú para establecerse", serán sus seguidores quienes harán lo imposible para que se constituya el marco legal adecuado.  Por tanto, tampoco debe llamar la atención que tras la paciente labor de convencimiento de funcionarios y congresistas, Alexander Grobman, conocido negociante de semillas, actualmente se desempeñe como asesor del Ministro de Agricultura, en una posición inmejorable para influir en la política agraria de un país, a favor de un matrimonio con la dama Monsanto.  La labor de convencimiento de Grobman ha sido tan efectiva, que el MINAG actúa como novio embelesado, negándose a escuchar los antecedentes de la novia MONSANTO y de los desastres que ha suscitado en otros países.

 

Padrinos menos estratégicamente ubicados tienen a su cargo la labor mediática.  Luis Destéfano por ejemplo, otorga entrevistas y se da tiempo para comentar nuestros artículos.  Uno de ellos, "Tabaco y Transgénicos (con T de trampa)", mereció sus observaciones (ver carta y nuestra respuesta en el Boletin Compartiendo # 30 - 2008, del 20 julio).  Indudablemente, está en todo su derecho de emitir opinión, y nosotros a su vez de extrañarnos que, en lugar de identificar la similitud de falta de ética entre las compañías tabacaleras y las compañías agroquímicas (que era de lo que trataba el artículo), manifestara "... le diré que si yo fumo lechuga lo mas seguro es que también me produzca cáncer en el largo plazo.  Por que preguntara ud?  pues por los productos de combustión. El tabaco no produce cáncer por la nicotina sino por los productos de combustión (el alquitrán entre ellos). Por lo tanto su comparación no corresponde." (sic)

 

Así como Luis Destéfano, otros conocidos científicos pro-transgénicos evaden sistemáticamente la alusión a la falta de honestidad ejercida por las transnacionales en general y las de insumos agrarios en particular; precisamente, en honor a que observamos esta sordera selectiva preparamos otro artículo ”La 'etica' de los pro-transgénicos: una nueva rama de la filosofía (cinco estudios de caso)”.

 

Queda claro, entonces, que no quieren perder tiempo en asuntos de ética, ante todo, ellos son "científicos, expertos y como tales, tienen la razón".  Por nuestro lado, haciendo esfuerzo por generar empatía y tratar de entender a estos iluminados de la ciencia, entre los que se suman Ernesto Bustamante y Ricardo Fujita, conozcamos los cuatro argumentos que últimamente vienen exponiendo en los medios...

 

Argumento 1       "Los alimentos transgénicos tienen equivalencia sustancial con cualquier otro alimento; la FAO indica " La equivalencia sustancial en este sentido significa que las plantas modificadas genéticamente o los alimentos derivados de ellas son equivalentes a sus homólogos tradicionales y se pueden tratar de la misma manera que éstos con respecto a la inocuidad"." (http://www.fao.org/ag/agn/agns/biotechnology_safety_equivalence_es.asp)

 

Son innumerables los estudios y evidencias que refutan esta afirmación; la lectura paciente y sistemática de éstos le llevará a la conclusión que los transgénicos, ni son equivalentes sustanciales con los alimentos tradicionales, ni mucho menos son inocuos.

 

Argumento 2       "No queremos imponer cultivos transgénicos, podemos co-existir; para ello existen barreras naturales y métodos de cultivo que impiden la contaminación genética"

 

Argumento 3       "Los cultivos transgénicos son lo más parecido a los orgánicos, usan menos agroquímicos y además tienen mayor productividad"

 

Si estos dos argumentos fueran ciertos ¿dónde quedarían las numerosas experiencias que verifican y confirman la contaminación genética de cultivos tradicionales cuando conviven con transgénicos?  ¿dónde los juicios de Monsanto a los agricultores porque demanda el pago de regalías?  ¿dónde, a su vez, los registros de las productividades decrecientes y del aumento paulatino del uso de agroquímicos porque los insectos y malezas se hacen resistentes?

 

Argumento 4       "Todos pueden opinar, pero las decisiones políticas deben estar en manos de los expertos"

 

De todos los argumentos, quizá sea éste el que pinta más de cuerpo entero a los científicos pro-Monsanto pues refleja el real tipo de consistencia entre su verbo y su praxis.  Su inicial generosidad e interés por el bienestar de la humanidad se desdibuja con actitudes altaneras, excluyentes y dictadoras, intercaladas con insultos y frases destempladas cada vez que alguien osa contradecirles.

 

En el último momento del segundo debate en el programa Objetivos (radio San Borja, domingo 24 setiembre, 8am), Luis Destéfano reflexionó y sentó posición (asumimos que en nombre de todos los pro-transgénicos) "Para terminar quiero decir lo siguiente, yo creo que este debate es muy importante, sin embargo, yo digo que, este debate debe ser al final, decidido por los expertos.  Y aquí quiero citar a un hombre de Estado, del siglo XVII, irlandés, Edmundo Burke, que decía que en una república, tu representante te debe, no sólo su inteligencia y su capacidad, sino también su capacidad de juzgar, su capacidad de juicio, pero él te va a traicionar si en lugar de usarlos, sacrifica todo eso y toma tu opinión.

"Entonces, la política, las formulaciones de políticas nacionales no se pueden llevar por un concurso de belleza de la opinión pública, cómo va el viento, cómo va la mayoría.  Un gobierno debe liderar y liderar significa muchas veces irse contra lo que es popular y tomar lo que realmente es útil para el país y esto es lo que yo espero en estos momentos de mis gobernantes."

 

¿Realmente nos debemos quedar al margen?  ¿Quién debe tener ingerencia sobre los recursos naturales como bien común?  Siendo la alimentación un derecho primordial para todo ser humano ¿no debiera preocuparse para que sea sana, nutritiva y segura?

 

Antes de “callarse para siempre”, se desata el debate megadiverso anti-transgénicos

 

Felizmente, y como debe ser, el debate en Perú sobre el ingreso de los transgénicos ha motivado la intervención de los líderes de opinión de los diversos sectores.  A continuación, recogemos algunos fragmentos de las opiniones.

 

Antonio Brack, ministro del ambiente, reconocido ecólogo, experto sobre el potencial de los recursos de nuestra biodiversidad; "El futuro de la agricultura del Perú está en los alimentos orgánicos. Los cultivos transgénicos van a favorecer sólo a unos pocos."

 

Gastón Acurio, chef de prestigio internacional y exitoso empresario; "La agricultura transgénica no es conveniente para la economía del Perú porque la naturaleza del Perú es de gran biodiversidad que le permite convertirse en la gran marca de productos orgánicos en el mundo y los productos orgánicos tienen un valor agregado."

 

Fernando Villarán, economista, experto en promoción y desarrollo de las micro y pequeñas empresas, creador del Centro de Planeamiento Estratégico-CEPLAN; "Cada vez más personas aceptan que la principal fortaleza estratégica del Perú es su megadiversidad; no solo biológica, sino también geográfica, climática, cultural, racial... Poner en peligro estos logros, así como sus potencialidades, para darle gusto a unos cuantos importadores de semillas alteradas genéticamente es algo absurdo e irresponsable."

 

Rafo León, comunicador, difusor convencido de nuestros paisajes; "Algo me dice, doctor Grobmann, que quien no tiene vela en este entierro es usted."

 

William Arteaga Donayre, coordinador general de Agro y Agroindustria de PromPerú; "Nuestro país es tan rico y megabiodiverso que no necesitamos los transgénicos para el desarrollo de nuestra agricultura. Con el manejo del clima y de lo que tenemos, es suficiente."

 

Asociación de Exportadores-ADEX; las noticias subrayaron que ADEX "...descartó cualquier interés por promover los cultivos transgénicos en nuestro país"; "...demandó un mayor apoyo del Estado a la agricultura orgánica"; "...reafirmó su apuesta por la agricultura orgánica y apoya suspender el ingreso de semillas transgénicas por el riesgo a la salud, ambiente y biodiversidad."

 

Carmen Felipe-Morales, Susana Villarán, Isabel Álvarez, Roelfin Haak, María Isabel Remy, John Earls, Mario Tapia, Alfredo Stecher, Julio Díaz Palacios, Eduardo Zegarra, Zósimo Huaman, Nelson Manrique, Jaime Delgado, Mariano Valderrama, Fernando Eguren, Gonzalo Portocarrero, Alfredo García, ... , todas estas personalidades suscribieron la declaración pública 'Antes de que sea demasiado tarde, Moratoria de 5 años a la entrada de transgénicos'.

 

Convención Nacional del Agro Peruano-Conveagro (con sus 19 federaciones agrarias nacionales), RAE Perú, RAAA, ANPE Perú, CCE, que juntas representan a más de medio centenar de gremios de productores y asociaciones de promotores y consumidores, suscribieron otro comunicado público 'Transgénicos ¿Por qué tanta prisa?', también publicado en Perú.21 y La República

 

77% de ciudadanos respondió estar en desacuerdo con los transgénicos en la encuesta del diario La República, publicada el 24 de julio, con casi dos mil votantes.

 

 

El ingreso de transgénicos al Perú, ya sea como cultivos o como insumos en productos transformados, afectará el futuro de los 28 millones de peruanas y peruanos, por ello, bienvenido un debate activo y participativo.  La tecnología de los transgénicos suscita una reacción megadiversa y no debe quedar restringido a unos "expertos" que desean ser empleados de Monsanto.

 

 

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* Directora Ejecutiva RAE Perú / silviawuguin@hotmail.com

** Presidente Centro IDEAS / bioferdi@hotmail.com

 

LOS TRANSGÉNICOS YA ESTÁN EN TU PLATO SIN TU PERMISO

LOS TRANSGÉNICOS YA ESTÁN EN TU PLATO SIN TU PERMISO

Fuente: www.aspec.org.pe/documentos/transgenicos/negocio_de_dimensiones.pdf

Detrás de los transgénicos hay un negocio de dimensiones colosales que, sin ninguna prudencia, pone en riesgo nuestra salud, nuestra megadiversidad y la seguridad alimentaria de los más pobres.

MAC Cecilia Mendiola Vargas
Coordinadora de la Iniciativa de Bioseguridad y derechos del consumidor-ASPEC
Socióloga y especialista en educación ambiental.
cmendiolavargas@gmail.com
www.aspec.org.pe

Si comer carne vegetal o leche de soya te resulta una dieta alternativa, o si tu bebé come a diario una mazamorrita de maicena, podrían estar consumiendo productos genéticamente modificados. ¿Cómo diferenciarlos? No hay forma porque, en este tema, aún no hemos logrado que se respete nuestro derecho a saber, a elegir y a una alimentación segura.

Pero ¿qué son los transgénicos?

Son aquellos organismos vivos, (papa, maíz, fréjol de soya, algodón) que han sido modificados en sus genes. Las técnicas de ingeniería genética aíslan segmentos del ADN (el material genético) de un ser vivo (virus, bacteria, vegetal, animal e incluso humano) para introducirlos en el material hereditario de otro. Es decir, se incorpora un gen de un organismo a otro y pasa a formar parte de éste.

Los alimentos transgénicos pueden llegar a nuestra mesa en dos formas: frescos, como tomates, papas, hortalizas, leche, fréjoles; o procesados, como el aceite, la carne o leche de soya, la maicena, etc.

Los riesgos por la presencia de transgénicos en un territorio pueden ser de tres tipos:

1. Riesgos a la salud. Aquí hay una gran discusión. Un grupo de científicos afirma haber probado que existen riesgos como alergias, problemas gastrointestinales, resistencia a antibióticos y mutaciones(1), y que es necesario pedir una moratoria a su liberación comercial.

Otro grupo, está en la posición contraria, afirmando que los transgénicos mejoran el valor nutricional y el procesamiento de los alimentos tanto como su sabor y su capacidad de mantenerlos frescos por largos periodos (verduras).

El PNUMA y la FAO habían advertido hasta el año 2004 que los cultivos transgéncios podían ser peligrosos para la biodiversidad y la salud humana pero, a partir del 2004 la FAO, muestra una posición pro transgénicos, pero insistiendo en la necesidad de evaluar los posibles riesgos que la biotecnología, en general, y la manipulación genética, en particular, pueden provocar en el ambiente, al tiempo que subraya la obligación de comprobar la inocuidad de estos alimentos para la salud humana.

2. Riesgos en el Ambiente. La mayor preocupación está en aquellos alimentos que contienen un gene bacteriano que permite que las plantas generen sus propios pesticidas, es decir, una sustancia tóxica que mata, por ejemplo, las larvas de la mariposa y pollilla que ataca al maíz. Pero también mata a otros insectos y polinizadores que son de importancia estratégica para la producción de alimentos.

Hoy sabemos que las abejas están muriendo en la China, Bélgica, la India y algunos estados de Estados Unidos. La desaparición de estos vectores pone en evidencia el valor del trabajo de las abejas y otros polinizadores. Se calcula que el servicio de polinización de estos insectos ahorra a los agricultores y a las industrias agrarias miles de millones de dólares, que tendrían que invertir en mano de obra para polinizar, flor a flor, cada planta o generar una tecnología que resuelva el problema.

3. La generación de superhierbas. Cuando un cultivo transgénico (canola o trigo, por ejemplo) al que se le ha introducido un gene para tener resistencia a herbicidas, y crece cerca de otras hierbas (o malas hierbas como solemos llamarlas) hay un traslado de genes a través de los insectos o el viento... Y esto hace que ambas especies, la cultivada y la mala hierba, se vuelven resistentes y, éstas últimas proliferen convirtiéndose en verdaderas plagas difíciles de controlar.

4. La biodiversidad se reduce y se erosiona. Aquí hay coincidencia entre la FAO, el PNUMA, la ONU y los propios promotores de los transgénicos. Se debe ser cauto. Los países megadiversos tienen que tener un “arnés” con normas y sistemas vigilancia y bioseguridad, serios y manejados de manera responsable.

Así concluyó también el último proceso de negociación Intergubernamental sobre ciencia y Tecnología (IAASTD) de las Naciones Unidas (ONU) que acordó en este año: “establecer mecanismos estrictos de seguridad, moratorias y hasta prohibiciones a la liberación de cultivos transgénicos en países considerados centros de origen y diversificación de cultivos”, como en el caso de Perú.

Sin embargo, a pesar del cambio de actitud de la FAO, en el mismo documento reconoce la urgencia de contar con protocolos de seguridad para los transgénicos, y subraya la necesidad de evaluar los posibles peligros de esta tecnología tanto en el ambiente como en la salud humana, insistiendo en la obligación de comprobar la inocuidad de los alimentos manipulados genéticamente.

El Perú, país con una diversidad impresionante no sólo en la Amazonia sino en la costa y el los Andes, debería enfocar la investigación y la biotecnología en el estudio, evaluación y puesta en valor de nuestros recursos genéticos.

Los pueblos originarios conocen las propiedades y usos de 4 500 plantas para 49 fines distintos, y manejan diversidad de recursos genéticos, como en Pisac, Cusco, donde existen en un pequeño espacio 942 variedades de papas conservadas celosamente por las comunidades locales.

Algunos de estos productos ya han salido afuera, han sido patentados y han creado fortunas sin que se reconozca el trabajo de las comunidades que los descubrieron y domesticaron a lo largo de 10 000 años.

El curare del cual se obtiene la tubocurarina que sigue siendo utilizado para operaciones a corazón abierto; el árbol de la quina; el caucho; el veneno de algunas ranas tropicales como potentes controladores del dolor en reemplazo de la morfina; la ayahuasca, que fue patentada hace poco.

Ejemplos como estos abundan en cada una de las once ecorregiones del Perú. Se requiere una política de Estado que promueva la investigación pero también permita que estos recursos queden como una póliza de seguro para el futuro y en manos públicas y no privadas.

5. Los aspectos éticos: el riesgo de patentar los genes de especies que son el sustento de la alimentación mundial es una amenaza real y presente. Nos traslada a la discusión de las cuestiones más fundamentales que tienen que ver con la privatización de la vida misma y del conocimiento. Preguntas cómo ¿los alimentos son bienes públicos o privados? Los genes se patentan, ¿hasta qué punto?

La tecnología ha dejado de ser algo abstracto y lejano para convertirse en algo que ya está en nuestra casa, en nuestros platos y que golpea nuestros principios.

La tecnología está afectando nuestra vida y por ende urge construir una participación ciudadana responsable como la única forma de que la política tecnológica sea compatible con la democracia

Frente a este escenario, la gran mayoría de los países del mundo han decidido construir un nuevo acuerdo social, basado en un enfoque ambiental, un principio precautorio y una visión ética de la tecnología y de la vida: por eso el Perú ha firmado y ratificado el Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad y aprobado la Ley de Prevención de Riesgos Derivados del uso de la Biotecnología (Nº 27104).

El propio nombre de la norma, indica que hay riesgos y que en el siglo XXI no es ético exponer a la especie humana, su descendencia y a la biodiversidad que nos sustenta a la pertinaz insolencia de despreciar la precaución en aras de una nueva revolución que, como ya hemos visto en el pasado, no resolvió el hambre y más bien creó grandes imperios económicos como el de los insecticidas, los pesticidas y fertilizantes químicos.

El hambre del mundo se resuelve con una mejor distribución, equidad y con acuerdos sociales en el marco de una ética ambiental.

Debemos seguir avanzando perfeccionando los sistemas de vigilancia y seguridad para evitar los riesgos para nuestra descendencia y para la biodiversidad que es el mayor tesoro que nos han podido revelar las antiguas generaciones...

(1) Datos proporcionados por el Dr.Jaime A. Yánez Consultor Científico de ASPEC y toxicólogo de la Universidad de Idazo jaimeayanez@gmail.com

LA “ÉTICA” DE LOS PRO-TRANSGÉNICOS

una nueva rama de la filosofía

(cinco estudios de caso)

Silvia Wú Guin*

Fernando Alvarado de la Fuente**

27 agosto 2008

 

Las transnacionales de los agroquímicos y los transgénicos vienen dando cátedra de su nuevo paradigma de la ética. Hasta donde se ha sabido y aceptado a lo largo de la historia, la ’ética’, como rama de la filosofía, se ocupa de aquellas normas de conducta que favorecen principios de equidad, igualdad, respeto, amor en la reciprocidad y aceptación de que merecemos un trato digno. La ética no rige ni está regida por religión alguna en particular, aunque es cierto que las religiones se valen de la ética para ganar adeptos con un discurso que sea consecuente con su praxis.

En el caso particular de las transnacionales de los agroquímicos y transgénicos notamos normas de conducta tan innovadoras como su propuesta tecnológica. Así, por ejemplo, se ufanan en mostrarnos que su existencia tiene la más pura misión de cubrir necesidades básicas para brindarnos bienestar. Y dentro de los medios para lograrlo, nos ofrecen una serie de productos para calmar el hambre en el mundo, así como, tecnologías de punta para resolver la pobreza en el campo y hasta curas para algunas dolencias.

Muchas personas, sobre todo los decidores de política se han dejado deslumbrar por este discurso, y a decir verdad, escuchándolos resultaría una decisión mezquina el desaprobar toda esas maravillas, una suma de avance moderno y generosidad. Afortunadamente, nuestra paciente observación nos indica -y los casos lo demuestran- en qué medida, el discurso "ético" de estas transnacionales colisiona con una práctica inconsistente con el bienestar humano, y, al referirnos a bienestar nos remitimos a esos aspectos que nos permitan mantenernos en salud física y espiritual, rodeados de un ambiente limpio y cuyos recursos se mantengan a lo largo del tiempo.

Remitámonos a cinco casos de estos discursos éticos-por-fuera y esencia-riesgosa-por-dentro.

Cinco discursos de la neo-ética de las transnacionales

Discurso 1 "Está demostrado científicamente que el tabaco no es dañino para la salud humana"

Entre los casos más emblemáticos se tiene el de las transnacionales asegurando que el tabaco era inocuo para la salud. La historia registra que

"Los directivos de las tabacaleras se reunieron en un hotel de Nueva York en 1953 y diseñaron una estrategia para engañar al público ocultando el daño y la adicción producidas por la nicotina..."

El proceso civil contra las tabacaleras que ascendía a la suma de US$280 mil millones se desarrolló del 21 de setiembre de 2004 al 18 de agosto 2006, en un tribunal federal de Washington. Finalmente, la juez de distrito, Gladys Kessler, determinó que las tabacaleras fueran consideradas culpables de todos los cargos al haber violado la ley. El fallo de 1.653 páginas dice "Fumar cigarrillos causa enfermedades, sufrimiento y la muerte. Pese a que internamente reconocían este hecho, los acusados públicamente han negado, distorsionado y minimizado durante décadas el peligro de fumar". Kessler añadió que las compañías habían retenido investigaciones, destruido documentos y manipulado niveles de nicotina para perpetuar la adicción.

Esta realidad tardó muchos años en conocerse debido al poder ejercido por las grandes tabacaleras para demorar las decisiones políticas y sanitarias contra el tabaco. A su vez, estas grandes compañías tenían la capacidad económica como para financiar científicos y que éstos aseguraran que el tabaco "no está demostrado que cause daño y con ello inducir a la opinión pública y a las autoridades a flexibilizar su juicio en relación al tabaco.

Discurso 2 "Está demostrado científicamente que los agroquímicos no hacen daño a la salud humana"

El uso de agroquímicos se remite a los años 50 y, a partir del discurso que mejorarían significativamente la productividad y con ello, la posibilidad de mitigar el hambre en el mundo, su utilización se masificó en los 60. Fue la década en la que se otorgó el Nóbel de la Paz al mayor impulsor de agroquímicos del momento, Norman Berlaug.

Durante esa misma década, Rachel Carson dio a conocer sus observaciones y hallazgos en relación al uso de los agroquímicos. Las evidencias y estudios fueron resumidos en su libro visionario ’La primavera silenciosa’, título que aludía a la extraña ausencia de aves a pesar de la llegada de la primavera; sus investigaciones determinaron que la ausencia de aves se debía a que morían a causa de los agroquímicos. Lo remarcable de este caso es la forma cómo un grupo de científicos de aquella época se prestó para descalificar la investigación, tratando inclusive, de satanizar su imagen, levantando intrigas a partir de su vida personal.

Hoy en día, a nadie se le escapa el hecho que los agroquímicos sean sumamente perjudiciales para la salud de las personas y para la salud del planeta. En nuestro artículo ’Transgénicos, cáncer y otros males’ se resume la catástrofe que se provoca con el uso de agroquímicos. Por ejemplo, la evidencia científica nos indica que existe una correlacion directa entre el consumo de alimentos, o de agua, con exceso de nitratos y la ocurrencia de cánceres gástricos; del mismo modo, se registra una elevada mortalidad durante los primeros días de vida de los neonatos, ello porque sus madres ingirieron altas cantidades de nitratos, (CRIE, 2002). Los nitratos también pueden formar compuestos cancerígenos con ciertos residuos de plaguicidas, como con los dicarbamatos (fungicidas).

 
El uso de pesticidas por parte de la revolución verde ha venido generando 
reducción de la fertilidad masculina, enfermedades neurológicas, 
reducción del crecimiento, anormalidades fetales, síndrome de 
fatiga crónica en niños y mal de Parkinson.  Por supuesto, 
también está contribuyendo enormemente al incremento del índice de cáncer, 
ya que, los residuos de pesticidas están entre las tres mayores causas de cáncer.
 

Discurso 3 "Está demostrado científicamente que los alimentos ecológicos

NO son mejores que los convencionales"

A mediados de los años 70, tras 12 años de investigación, 
Schuphan mostró que los productos ecológicos superaban a los 
convencionales en el contenido de proteínas (18% +), 
vitaminas (28% +), azúcares totales (19% +) y en minerales, 
como el hierro (17% +), potasio (18% +), calcio (10% +) y 
fósforo (13% +).  A la par, se demostró que los alimentos 
ecológicos nos aleja de componentes indeseables porque llevan 
93% menos de nitratos, 42% menos de aminoácidos libres y 
12% menos de sodio (Schuphan, W. 1975. "Yield Maximization 
versus Biological Value". Qual. Plant. 24,  281-310)
 
Los estudios realizados por la Rutgers University (Heaton, 2002) 
de Reino Unido, prueban la superioridad de las hortalizas ecológicas 
en el contenido de minerales, el cual es 10 a 50 veces mayor al 
contenido de aquellas convencionales que se han obtenido por la 
revolución verde.
 
En 2007, oficialmente, y luego de un estudio de dos años que costó 
20 millones de dólares a la Unión Europea, se reafirmó que los alimentos 
ecológicos son mucho mejores. Entre muchos resultados se dio a conocer, 
por ejemplo, que los alimentos ecológicos pueden tener de 20% a 90% 
más antioxidantes, sustancias que tienen la cualidad de ser anticancerígenas.

Discurso 4 "Está demostrado científicamente que el cambio climático

no se debe a la acción del hombre"

Respaldándose en esta afirmación, Estados Unidos se ha negado por años

a firmar el Protocolo de Kioto. Recién en el último año ha reconocido que

dicha afirmación no era valedera y que se esforzarán por reducir los

gases efecto invernadero.

 

Discurso 5 "No está demostrado científicamente que los transgénicos

sean dañinos al ser humano"

La Food and Drug Administration- FDA (Administración de Alimentos y Fármacos)

es la agencia gubernamental de los Estados Unidos responsable de la regulación

de los transgénicos, y siendo una entidad estatal, le pide a la propia Monsanto

que elabore los estudios sobre sus engendros -los transgénicos-.

Es decir Monsanto es juez y parte y "sus" estudios "demuestran"

la inocuidad de los transgénicos.

 

Así como en los años 60, cuando Rachel Carson valientemente dio

a conocer que los efectos dañinos de los agroquímicos, hoy en día

los numerosísimos estudios independientes demuestran los peligros

de los transgénicos.

 

A continuación presentamos algunos extractos de articulos publicados

en el Boletin Compartiendo en los últimos dos meses.

"Los alimentos transgénicos representan riesgos potenciales para la 
salud y el desarrollo, por lo que antes de permitir su comercialización 
deben ser sometidos a evaluaciones de inocuidad y de esta forma 
prevenir daños al bienestar físico del ser humano y al medio ambiente", 
señala la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

"Hasta el momento se ha constatado los siguientes efectos sobre la salud:
 
§         Aparición de nuevas alergias por introducción de nuevas 
proteínas en los alimentos. En EEUU, en el conocido caso del "Maíz Starlink" 
(2000) se encontraron en la cadena alimentaria trazas de un maíz transgénico 
no autorizado para consumo humano que provocó graves problemas de 
reacciones alérgicas.
 
§         Aparición de resistencias a antibióticos en bacterias patógenas 
para el hombre (en algunos OGM se utilizan genes antibióticos como marcadores). 
Es decir, algunos transgénicos pueden transferir a las bacterias la resistencia 
a determinados antibióticos que se utilizan para luchar contra enfermedades 
tanto humanas como animales (por ejemplo, a la amoxicilina). 
La Asociación de Médicos Británica ha recomendado prohibir el 
uso de estos genes marcadores.
 
§         Aparición de nuevos tóxicos en los alimentos (debido a los cultivos Bt 
o a las proteínas que se utilizan como marcadores en los OGM).
 
§         Incremento de la contaminación en los alimentos por un mayor 
uso de productos químicos en la agricultura.
 

§ Arpad Pusztai ha investigado los efectos de los organismos

genéticamente modificados en la salud humana. Este húngaro-británico,

de 68 años, alimentó un grupo de ratones con papas transgénicas y

descubrió que sufrieron daños severos en el sistema inmunológico y

un mayor crecimiento del hígado, del estómago (en 27 por ciento),

del páncreas (en 40 por ciento) y del colon. También encontró que

estos roedores sufrieron daños en el cerebro y en otros órganos vitales.

§         Prácticamente todas las familias de un pequeño pueblo de 
Mindanao, Filipinas, que viven alrededor de campos de maíz transgénico, 
comenzaron a tener problemas respiratorios e intestinales, con fiebre y 
reacciones en la piel, durante el periodo de mayor cantidad de polen de 
maíz en el aire. 

§ En diciembre de 2003, un grupo de científicos rusos anunció

que los síntomas de alergia se habían multiplicado por tres en los últimos

tres años, y que el consumo de productos transgénicos podría ser la causa

principal. En Estados Unidos, con alto consumo de productos transgénicos,

también aumentaron las alergias.

§         Cáncer de seno, próstata y colon están asociados a la hormona 
transgénica de crecimiento bovino propiedad de Monsanto, que es inyectada 
a las vacas en Estados Unidos y México. Esta hormona las hace producir 
hasta el doble de leche y tiene efectos –inclusive- muy negativos en la 
salud del ganado, pero además puede tener consecuencias fatales para 
quienes consumen esos lácteos .

§         El arroz transgénico que contiene un factor de crecimiento 
semejante a la insulina, y conocido por ser promotor de cáncer, está 
siendo desarrollado por investigadores académicos financiados por el 
gobierno para la producción comercial. El profesor Joe Cummins expone 
otra grave violación a la bioseguridad. 
 
§         Se ha encontrado que las proteínas Bt, incorporadas al 25% 
de todos los cultivos transgénicos del mundo, son nocivas para una 
gran cantidad de insectos no considerados plaga. Un equipo de científicos 
ha advertido sobre la liberación de cultivos Bt para uso humano. 

§         El glufosinato de amonio y el glifosato son utilizados en 
cultivos transgénicos tolerantes a herbicida, que representan actualmente 
el 75% de todos los cultivos transgénicos del mundo. Ambos son 
venenos metabólicos sistémicos que se teme podrían tener una amplia 
gama de efectos nocivos. Esos temores han sido confirmados. 
El glufosinato de amonio está asociado con toxicidad neurológica, 
respiratoria, gastrointestinal y hematológica así como con defectos 
congénitos en seres humanos y mamíferos. Es tóxico para las mariposas 
y numerosos insectos benéficos, para las larvas de almejas y ostras, 
en la Daphnia y ciertos peces de agua dulce, en particular la trucha arco iris. 
También inhibe el desarrollo de bacterias y hongos beneficiosos del suelo, 
especialmente los que fijan nitrógeno. 

§ El glifosato es la causa más frecuente de reclamos y

casos de envenenamiento en el Reino Unido. Se han registrado

trastornos de numerosas funciones fisiológicas luego de una

exposición a niveles de uso normales. La exposición al glifosato

prácticamente duplicó el riesgo de aborto espontáneo, y los hijos

de quienes trabajan con glifosato presentaron un elevado índice

de trastornos de neurocomportamiento. El glifosato provocó un

retraso en el desarrollo del esqueleto fetal en ratas de laboratorio

§         Se sabe que el ADN transgénico puede sobrevivir a la 
digestión en el intestino y saltar al genoma de células de mamíferos, 
aumentando la posibilidad de la aparición de cáncer. 
 
§         No se ha podido negar que el alimentar a los animales 
con maíz transgénico sea inocuo; tampoco se ha podido negar que 
los humanos que se alimenten con esos animales, o sus derivados, 
estén libres de riesgos a su salud.. 

§         Robert Bellé es Doctor en Ciencias, biólogo celular y 
director de un proyecto del Centro Nacional de la Investigación 
Científica de la Universidad Pierre y Marie Curie, de Francia. 
En una entrevista realizada por Mónica Almeida, habla sobre 
los efectos del glifosato "El glifosato formulado es el que provoca 
las primeras etapas de la cancerización". El profesor Robert Bellé 
(ahora de 60 años de edad) dirigió entonces este grupo de cinco 
personas de la Unidad Mar y Salud, en la Estación Biológica de 
Roscoff (Bretaña), como parte de un proyecto del Centro Nacional 
de la Investigación Científica (CNRS, por sus siglas en francés) 
y la Universidad Pierre y Marie Curie. Los resultados del proyecto, 
que arrancó en 1998, se publicaron en la revista científica internacional 
Toxicological Sciences (Nº 82), en el 2004. 

¿Cuáles fueron los resultados de la investigación?
El glifosato formulado, lo que significa el Roundup tal como 
es vendido, activa lo que se llama el checkpoint (proteínas de control). 
Cada célula tiene dos checkpoints que se activan solo cuando hay 
problemas en la división celular. Esta perturbación se debe a que 
interactúa con el ADN de las células y de esa manera es como 
funcionan los agentes cancerígenos.
 
Una vez activado el checkpoint hay tres posibilidades: 
la primera es que la célula repare el ADN; la segunda, 
que haga apoptosis o suicidio celular; y la tercera, 
que ni se reparen ni se mueran porque el gen que se daña 
es uno de los que regula el checkpoint y es así como se 
inicia el proceso del cáncer. Si hay 10.000 células, 9.999 se mueren, 
pero si hay una que vive y tiene el ADN dañado, que corresponde 
al gen del checkpoint, y se divide, en media hora ya hay dos, 
que luego se convierten en 4, 8, 16.
 
Para llegar al cáncer todavía faltan otros cambios, es necesario 
que una de ellas adquiera la propiedad de escapar del control 
de un factor externo a la célula. El proceso continúa, el tumor 
necesitará oxígeno y para eso va a atraer vasos sanguíneos y 
formar nuevos (angiogénesis) para alimentarse. La última 
característica es la migración (metástasis) y entonces se 
formarán tumores en el resto del cuerpo.
 
¿El glifosato provoca el primer mecanismo que activa 
el checkpoint y es necesariamente cancerígeno? 
El glifosato formulado es el que provoca las primeras etapas 
de la cancerización. Un cáncer se define cuando hay señales 
clínicas de la enfermedad, y mientras solo exista una célula 
que camina hacia ese proceso no se puede hablar de cáncer 
todavía. Sobre todo nos cuidamos mucho en el plano jurídico 
porque el fabricante no impugnó nuestros resultados, que 
son a prueba de impugnación, pero sí cuestionó su interpretación 
ya que hasta el momento no se ha presentado un cáncer por el 
glifosato y si lo hay no lo sabemos. Para tener un cáncer 
tienen que pasar entre 30 y 35 años. El glifosato y otros 
productos se están usando desde hace mucho menos 
tiempo, entre 10 y 15 años, por lo que aún es imposible 
medir los casos.
 
¿Cuál es la relación con los transgénicos?
Casi todos los transgénicos que se producen y venden en el 
mundo pueden ser categorizados en dos grupos: los que 
producen un insecticida para el maíz y los que son resistentes 
al Roundup (que al ser fumigados con el Roundup no mueren). 
Como esta investigación llega a tener relación con los 
transgénicos me advirtieron de no difundirla porque la 
sociedad aún no los acepta y esto podría crear más resistencia. 

Es grave que se quiera esconder los resultados por
defender a los transgénicos. 
Soy muy prudente, yo he tenido hasta amenazas en mi casa,
y me he dicho ’El mundo científico ya conoce los resultados,

el gran público los está conociendo y mi trabajo como científico

ha terminado; ahora, como ciudadano, es hora de que los
poderes públicos tomen la posta’.

A partir de estos extractos, es nuestro deber urgente el dar a 
conocer a los Ph.D que durante las últimas siete décadas negaron 
lo evidente para defender los intereses de las transnacionales, 
ocultando información, mintiendo y engañando audazmente a 
la población y al mundo científico.

Reflexiones
·          Que algunos Ph.D de la Red Mundial de Cientificos peruanos 
confíen en los estudios financiados por Monsanto supera la barrera
de la fe ciega.
·          La técnica de la transgenie fuerza las leyes de la naturaleza 
para lograr combinaciones de reinos que espontáneamente no
se mezclarían; la ética practicada por las transnacionales de los

agroquímicos es similar, combinan a la fuerza verdades con
mentiras que sólo voluntades débiles quieren creer, pero que el
sentido común y el criterio identifican claramente.

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* Directora Ejecutiva RAE Perú / silviawuguin@hotmail.com

** Presidente Centro IDEAS / bioferdi@hotmail.com

Homenaje a Masanobu Fukuoka

En homenaje a su sensible fallecimiento

 

La Agricultura Natural y la Permacultura de Masanobu Fukuoka

 

Autor: Larry Korn   / Traducción Tini Alvarado Wú


Masanobu Fukuoka es un agricultor y filósofo que vive en la isla de Shikoku, en el sur de Japón. Su técnica de cultivo no requiere de máquinas, productos químicos y muy poco de deshierbe. Él no ara la tierra o usa compost preparado y, sin embargo, la condición del suelo en sus huertos y campos mejora cada año.  Su método no crea contaminación y no requiere combustibles fósiles. Su método requiere menos mano de obra que cualquier otro, sin embargo, el rendimiento en su huerto y sus campos se comparan favorablemente con las más productivas explotaciones agrícolas japonesas que utilizan todos los conocimientos técnicos de la ciencia moderna.

 

¿Cómo es esto posible? Lo admito, cuando fui por primera vez a su finca en 1973 yo era escéptico. Sin embargo, ahí estaba la prueba - hermosas cosechas de grano en el campo, saludable árboles de la huerta que crecen con una cobertura del suelo de hortalizas, hierbas y trébol blanco. Durante el período de dos años que viví y trabajé allí sus técnicas y filosofía poco a poco se hicieron evidentes para mí.

Yo no había oído hablar de permacultura en ese momento, pero puedo ver ahora que la granja de Fukuoka es un clásico modelo de trabajo de diseño permacultural.  Es notable que Fukuoka y Bill Mollison trabajando independientemente, en dos continentes diferentes con condiciones ambientales totalmente diferente puedan llegar a soluciones similares a la pregunta, "¿Cómo puede la gente vivir en este planeta sosteniblemente y en armonía con la naturaleza?" Ambos afirman que los principios de su sistema pueden adaptarse a cualquier zona climática.

 

Mollison y Fukuoka tomaron rutas totalmente diferentes para llegar a esencialmente al mismo lugar. La permacultura es un sistema diseñado que tiene por objeto maximizar la relación funcional de sus elementos. Integra el aumento de cultivos y animales con una cuidadosa gestión del agua. Las casas y otras estructuras están diseñadas para obtener la máxima eficiencia energética.  Todo está hecho para trabajar junto y evolucionar con el tiempo para combinar armoniosamente hacia un sistema agrícola completo y sostenible.
La palabra clave aquí es diseño. La permacultura es un sistema diseñado conscientemente. El diseñador cuidadosamente utiliza su conocimiento, habilidad y sensibilidad para hacer un plan, y luego ponerlo en práctica. Fukuoka creo la agricultura natural desde una perspectiva completamente diferente.

 

La idea para la agricultura natural vino a Fukuoka cuando tenía aproximadamente veinticinco años. Una mañana, cuando él estaba sentado a la salida del sol en un risco con vista a la bahía de Yokohama, un flash de inspiración ocurrió.  Vio que la naturaleza es perfecta tal como es.  Los problemas surgen cuando la gente trata de mejorar la naturaleza y usa la naturaleza estrictamente para beneficio humano.  Trató de explicar esta comprensión a los demás, pero cuando no podían entenderlo tomó la decisión de regresar a la granja familiar. Él decidió crear un ejemplo concreto de su comprensión aplicándolo a la agricultura.

 

¿Pero por dónde empezar? Fukuoka no tenia ningún modelo a seguir. "¿Qué tal si intentamos esto? ¿Qué tal si intentamos esto otro?" Esa es la forma habitual de desarrollar la técnica agrícola.  Mi camino fue diferente. "¿Qué tal si no hacemos esto?, y ¿Qué tal si no hacemos esto otro? Este fue el camino que seguí.  Ahora mi cultivo del arroz es simplemente sembrar semillas y hechar paja, pero me ha llevado más de treinta años llegar a esta simplicidad."

La idea básica para su cultivo del arroz llegó a él un día en el que pasó frente un campo antiguo que se había dejado sin utilizar y sin arar durante muchos años.  Allí vio saludables semillas de arroz brotando a través de una maraña de pastos y malezas.  A partir de ese momento dejo de sembrar semillas de arroz en la primavera y, en su lugar, coloco la semilla durante el otoño cuando debían haber caído naturalmente al suelo.  En lugar de arar para deshacerse de las malas hierbas el aprendió a controlarlas con una cobertura de trébol blanco y un mulch de paja de cebada.  Una vez que ha inclinado la balanza ligeramente a favor de sus cultivos Fukuoka interfiere lo menos posible con las comunidades de plantas y animales en sus campos.

 

Esto no quiere decir que Fukuoka no experimento. Por ejemplo, intentó más de una veintena de coberturas diferentes antes de darse cuenta que el trébol blanco era la única que detenía con eficacia las malas hierbas.  Asimismo, fija nitrógeno por lo que mejora el suelo.  Intentó difuminar uniformemente la paja en los campos, pero encontró que las semillas de arroz no pueden crecer a través de ella.  En una esquina del campo, no obstante, donde la paja estaba dispersa de manera desordenada, las semillas emergieron.  El siguiente año disperso la paja en todo el campo.  Hubo años en que sus experimentos dieron lugar a una pérdida casi total de cultivos, pero en pequeñas áreas las cosas funcionaron bien.  Observo muy de cerca lo que era diferente en esa parte del campo y el siguiente año los resultados fueron mejores.  El punto es, no tenía una idea preconcebida de lo que podría funcionar mejor.  Intentó muchas cosas y tomó la dirección que la naturaleza le revelaba.  En la medida de lo posible, Fukuoka trato de sacar el intelecto humano del proceso de toma de decisiones.

El crecimiento de sus hortalizas también refleja esta idea.  Él cultiva hortalizas en los espacios entre los árboles de cítricos en el huerto.  En lugar de decidir que verduras creceran bien en que lugares el mezcla todas las semillas juntas y las desparrama en todas partes.  Permite a las verduras encontrar su propia ubicación, a menudo en las zonas que menos había esperado.  Las verduras producen semillas ellas mismas y avanzan en torno a la huerta de un año a otro.  Las hortalizas cultivadas de esta manera crecen fuertes y poco a poco vuelven a sus formas ancestrales semi-salvajes.

He mencionado que la granja de Fukuoka es un buen modelo de diseño de permacultura.  En la zona 1, más cercana a su domicilio familiar en el pueblo, él y su familia mantienen un huerto en el estilo tradicional japonés.  Los residuos de cocina son enterrados entre las filas, se rotan los cultivos y los pollos corren libremente.  Este jardín es realmente una extensión de la casa.

 

La zona 2 es su campo de grano.  Él cultiva un cultivo de arroz y uno de cebada al año. Debido a que regresa la paja a los campos y tiene la el suelo cubierto de trébol blanco el suelo realmente mejora cada año.  El equilibrio natural de insectos y un suelo saludable mantiene la infesta de insectos y enfermedades a un mínimo.  Hasta que Bill Mollison leyó The One-Straw Revolution no tenía idea de cómo incluir el crecimiento de granos en sus diseños permaculturales.  Todos los modelos agrícolas implican el arado de la tierra, una práctica con la que el no esta de acuerdo.  Ahora el incluye la tecnica de Fukuoka de no-labranza en su enseñanza.

La zona 3 es el huerto.  El principal cultivo de árboles son las naranjas Mandarín, pero cultiva también muchos otros árboles frutales, arbustos nativos y otros árboles nativos y ornamentales.  El piso superior es de árboles altos, muchos de los cuales fijan el nitrógeno y por lo tanto mejoran el suelo profundamente.  El piso medio es de cítricos y otros árboles frutales.  El suelo está cubierto con una mezcla de hierbas, hortalizas, herbáceas y trébol blanco.  Los pollos corren libremente.  Este zona de huerto multi-niveles se produjo a través de una evolución natural en lugar de un diseño consciente.  Aún contiene muchas de las características básicas de diseño permacultural. Tiene muchas y diferentes especies de plantas, maximiza el área superficial, contiene "trampas" de luz solar y mantiene un equilibrio natural de las poblaciones de insectos.

 

Fukuoka invita a los visitantes a la zona 4 en cualquier momento.  Los animales salvajes y las aves van y vienen libremente.  El bosque circundante es la fuente de setas, hierbas silvestres y hortalizas.  Es además una inspiración "Para tener una idea de la perfección y la abundancia de la naturaleza", dice Fukuoka, "tomar un paseo en el bosque en algún momento.  Allí, los animales, árboles altos y arbustos están viviendo juntos en armonía.  Todo esto se produjo sin beneficio de ingenio o intervención humana."

Lo que es notable es que el cultivo natural de Fukuoka y la permacultura se parecen tanto entre sí a pesar de sus casi opuestos enfoques. La permacultura se basa en el intelecto humano para idear una estrategia para vivir abundante y sosteniblemente dentro de la naturaleza.  Fukuoka considera al intelecto humano como el culpable que actúa sólo para separar a las personas de la naturaleza. El adagio "Una sola cúspide, muchos caminos" parece aplicar aquí.

 

La agricultura natural y la permacultura comparten una profunda deuda mutua.  Los numerosos ejemplos de permacultura en todo el mundo muestran que un sistema agrícola natural es verdaderamente universal.  Se puede aplicar a los climas áridos, así como al húmedo y templado Japón.  Por otra parte, la el movimiento permacultural en todo el mundo es una inspiración para Fukuoka.  Durante muchos años trabajó prácticamente solo. Durante la mayor parte de su vida, Japón no fue receptivo a su mensaje.  Tuvo que auto publicar sus libros porque ningún editor le daría la oportunidad a alguien tan alejado de la corriente principal.  Cuando sus experimentos resultaron en fracasos los demás aldeanos ridiculizaron su trabajo.  A mediados de los años 80's llegó a Permaculture Convergence en Olympia, Washington y se reunió con Bill Mollison.  Había casi un millar de personas ahí.  El estaba abrumado y alentado por el número y la sinceridad de gente que pensaba igual que conoció.  Dio las gracias a Mollison por "la creación de esta red de personas brillantes y enérgicas que trabajan para ayudar a salvar el planeta".  "Ahora", dijo, "por primera vez en mi vida tengo esperanza en el futuro."

A su vez, la permacultura ha adoptado muchas cosas de Fukuoka.  Además de las muchas técnicas agrícolas, como la continua no-labranza del cultivo de granos y el cultivo de hortalizas como plantas silvestres, la permacultura ha aprendido también un importante nuevo enfoque para la elaboración de estrategias prácticas.  Lo que es más importante, la filosofía de la agricultura natural ha dado a la permacultura una verdadera base espiritual que carecía en sus primeras enseñanzas.

Fukuoka considera que la agricultura natural procede de la salud espiritual de la persona.  Él considera la curación de la tierra y la purificación del espíritu humano un solo proceso, y propone una forma de vida y una forma de agricultura en el cual este proceso pueda llevarse a cabo.  "La agricultura natural no es sólo para el cultivo", dice, "es para el cultivo y el perfeccionamiento de los seres humanos."

 

Texto e imágenes copyright 2003 Larry Korn

Cáncer asociado con hormona transgénica

Cáncer asociado con hormona transgénica
Por Silvia Ribeiro * 
 
Cáncer de seno, próstata y colon asociados a una 
hormona transgénica inyectada a las vacas en 
Estados Unidos y México
 
Gran parte de la producción industrial de leche en 
Estados Unidos y México utiliza una hormona 
transgénica de crecimiento bovino propiedad de 
Monsanto. Esta hormona que se le inyecta a las 
vacas y las hace producir hasta el doble de leche 
tiene efectos muy negativos en la salud del ganado, 
pero además puede tener consecuencias fatales 
para quienes consumen esos lácteos 
 
Gran parte de la producción industrial de leche en 
Estados Unidos y México utiliza una hormona 
transgénica de crecimiento bovino llamada rBGH, 
propiedad de Monsanto -que la denomina 
Somato-Tropina Bovina o BST (por sus siglas en inglés). 
Es una hormona que se le inyecta a las vacas y 
las hace producir hasta el doble de leche. Esto 
tiene efectos muy negativos en la salud del ganado, 
pero además puede tener consecuencias fatales para 
quienes consumen esos lácteos. Esta hormona 
transgénica provoca que suba en la leche el nivel 
de otra hormona llamada en inglés IGF-1 (factor de 
crecimiento insulínico tipo 1). Estudios recientes 
muestran que los niveles anormalmente altos de 
esta segunda hormona se asocian con el surgimiento 
de cáncer de seno, próstata y colon. 
 
Según el doctor Michael Hansen, asesor de la Unión 
de Consumidores de Estados Unidos, que analizó y 
compiló estos estudios (1), las vacas que reciben 
esta inyección tienen un aumento significativo en la 
frecuencia de 16 enfermedades, incluidas mastitis y 
problemas de gestación. Las vacas sufren muchísimo 
y, además, la leche contiene restos de antibióticos, 
pus y sangre, por las continuas enfermedades y 
tratamientos a que son sometidas. Esto genera 
una mayor resistencia a antibióticos en quienes 
consumen esa leche y sus derivados, lo cual ya 
desde antes era un grave problema de salud pública. 
 
Pese a que el uso de esta hormona artificial está 
prohibido en Europa, Canadá, Japón, Nueva Zelanda 
y Australia, se aprobó su uso comercial en México, 
Guatemala, Honduras, Costa Rica, Panamá, Brasil, 
Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela y ocho países 
de otros continentes, basados en estudios que la 
propia Monsanto proporcionó a las agencias 
reguladoras estadounidenses. 
 
La hormona transgénica de crecimiento bovino 
está en circulación en Estados Unidos desde 1993. 
Ya para esa época, su aprobación estuvo plagada 
de irregularidades y en varios documentos se señala 
la relación absurdamente estrecha de Monsanto 
con los funcionarios de la FDA (Administración de 
Fármacos y Alimentos estadounidense), que aprobaron 
la venta comercial de la hormona y de la leche de las 
vacas tratadas con ésta. 
 
En los informes de la propia Monsanto a la FDA se 
registraba que las vacas sufrían más enfermedades 
y que en la leche de las vacas tratadas con la 
hormona bovina de crecimiento había un aumento 
"significativo" (sic) de la hormona IGF-1. Pero en 
sus conclusiones, la empresa descarta que eso 
tenga algún impacto en la salud humana. No es la 
única vez que Monsanto tiene este proceder: 
también lo ha hecho con otros estudios que indicaban 
toxicidad en variedades de papa y maíz transgénico 
en ratones de laboratorio. Pese a las evidencias de 
daño en sus propios experimentos, concluía: 
"no son importantes", mientras la revisión ulterior 
por parte de científicos independientes mostró lo contrario. 
 
Conforme se divulgan más informes que muestran 
los riesgos de la hormona rBGH, se expresa con más 
claridad el rechazo de los consumidores estadounidenses. 
Grandes cadenas de supermercados como Kroger, 
Safeway y la cadena de cafeterías Starbucks han prometido 
a sus clientes que no tendrán leche con hormonas artificiales. 
 
Ningún producto transgénico es etiquetado en Estados Unidos, 
porque desde sus inicios, las empresas productoras de transgénicos 
lograron con presiones de todo tipo que no se use una etiqueta 
que diga "contiene transgénicos" o cualquier formulación que 
lo indique, aunque sea verdad. Seguro desde entonces sabían 
que tenían mucho que ocultar. 
 
Ahora, frente a las acciones de esos supermercados 
(motivadas por el rechazo de los consumidores), la respuesta 
de Monsanto es acosar a las autoridades para que tampoco 
se pueda etiquetar que la leche "no contiene" esa hormona transgénica. 
Monsanto alega que etiquetar es una forma de "engañar" a los 
consumidores, porque la leche con hormonas no tendría 
diferencias con las otras. 
 
Como explica el doctor Michael Hansen, los consumidores 
entienden muy bien qué significa "libre de hormonas de 
crecimiento bovino", o "libre de hormonas artificiales BST" 
(STB en castellano), y reconocen el valor de productos 
cuya etiqueta indica "sin colorantes artificiales" o "sin saborizantes". 
La decisión sobre si quieren o no una etiqueta informativa es 
de los consumidores, no de las empresas que lucran con estos 
aditivos y productos transgénicos. En todo el mundo, 
las encuestas a los consumidores sobre si prefieren o no 
etiquetado de transgénicos, hallaron de 80 a 98 por ciento 
a favor del etiquetado. 
 
En México, existen dos marcas de leche orgánica, que 
declaran estar libres de hormonas STB, pero esta hormona 
se usa en 24 cuencas lecheras y las marcas que se abastecen 
allí no declaran su contenido en sus productos. 
 
Con los nuevos informes en circulación, los países que 
aprobaron esta hormona deberían prohibir urgentemente 
su uso, tal como ya hizo la mayoría de los países industrializados. 
www.ecoportal.net 
 
*Investigadora del Grupo ETC
La Jornada
www.jornada.unam.mx 
Nota: 
 (1) www.organicconsumers.org/rbgh0724_monsanto_rbgh.cfm 
 

Transgénicos: Es una tecnología peligrosa porque no ha sido comprobada

Transgénicos: Es una tecnología 
peligrosa porque no ha sido comprobada
Entrevista con controvertido científico húngaro 
’Falta probar efectos de transgénicos en la salud’
Ivonne Malaver y Ariana Cubillos 
 
Arpad Pusztai dice ser el único que ha investigado 
los efectos de los organismos genéticamente 
modificados en la salud humana. Descubrió que, 
dándoles de comer papas transgénicas a los ratones, 
les crecían los órganos y, además, registraban una 
baja en su sistema inmunológico. Vino a Colombia 
a participar en el Congreso Mundial de Periodistas 
Ambientales.
 
"Las compañía biotecnológicas deben gastar más dinero 
en pruebas para asegurarse de las consecuencias de 
estos productos", dice Pusztai. 
 
Arpad Pusztai, el científico más controvertido en el tema 
de los también controvertidos organismos genéticamente 
modificados (transgénicos), estuvo de visita en Colombia 
y habló sobre sus descubrimientos relacionados con estos 
productos, los cuales se logran mediante la biotecnología. 
 
Con unas revelaciones sobre los estragos que producirían 
papas transgénicas en la salud humana, Pusztai se dio a 
conocer ante el mundo a principios de este año y, de paso, 
se convirtió en una piedra más en el zapato de las 
multinacionales de la biotecnología. 
 
Este húngaro-británico, de 68 años, alimentó un grupo 
de ratones con papas transgénicas y descubrió que sufrieron 
daños severos en el sistema inmunológico y un mayor 
crecimiento del hígado, del estómago (en 27 por ciento), 
del páncreas (en 40 por ciento) y del colon, entre otros. 
También encontró que estos roedores sufrieron daños en 
el cerebro y en otros órganos vitales. 
 
Tras sus revelaciones a los medios de comunicación, fue 
despedido de su cargo en el Instituto de Investigaciones 
Rowett, entidad estatal de Escocia, que argumentó que 
había divulgado información imprecisa, pese a que era un 
científico que llevaba trabajando 35 años para ella. 
 
Sin embargo, muchos científicos le creen y hasta el príncipe 
Carlos de Inglaterra lo recibió y le dijo que mientras fuera príncipe, 
consideraba que Inglaterra debía tener mucho cuidado con los transgénicos. 
 
Las revelaciones de Pusztai llegaron a Colombia a principios 
de este año, justo cuando representantes de más de 90 países 
trataban de ponerse de acuerdo sobre el establecimiento de un 
protocolo de bioseguridad, mediante el cual se pretendía regular 
el mercado internacional de los productos transgénicos. 
 
Sin embargo, la reunión fracasó debido a la fuerte presión de 
los países productores de transgénicos: Estados Unidos, Canadá, 
Australia, Argentina, Uruguay y Chile, principalmente, que se 
opusieron prácticamente al resto del mundo. Actualmente, 
la entrada de transgénicos está sometida a las débiles legislaciones 
de los países, Estos, además, temen ser demandados por los 
fabricantes y exportadores de esos productos ante la Organización 
Mundial del Comercio, que argumentan barreras al comercio. 
 
No obstante, la tendencia en el mundo tras las revelaciones de 
Pusztai es mirar con lupa los transgénicos y promover estudios 
más cuidadosos sobre sus eventuales riesgos. 
 
¿Cómo mide los riesgos de los transgénicos en relación con los beneficios? 
 
Le respondo con un ejemplo: según el Departamento de 
Agricultura de Estados Unidos, la soya con modificación 
genética (transgénica) produce un 6 por ciento menos 
que la soya corriente. No se cumple el argumento de mayor 
rendimiento, y esa fue la razón inicial de haber lanzado esos 
productos al mercado. 
 
¿Y los beneficios que argumentan en cuanto avances de 
la biotecnología en medicina? 
 
Eso es un negocio diferente, porque si tomamos las drogas 
producidas mediante modificación genética, son tratadas 
como se tratan todas las drogas que se desarrollan. 
Se someten a una serie de pruebas y regulaciones a las 
que no se someten los productos alimenticios que sean 
transgénicos. Por ejemplo, en el caso de las drogas, 
se tienen que gastar entre 100 y 500 millones de dólares 
en pruebas para cada droga que se desarrolle. 
 
¿Hay algún transgénico del cual se haya probado su beneficio? 
 
No. 
 
¿Qué es lo que más le preocupa de los productos transgénicos? 
 
El efecto sobre la salud humana, porque esa parte no 
ha sido probada ni ensayada, excepto en las papas con 
modificación genética, o sea, en nuestro proyecto. 
Lo que yo cuestiono es el derecho de cualquier individuo 
u organización de sacar un producto, una planta, 
un alimento transgénico que sea arriesgado o peligroso. 
Nadie tiene derecho a hacerles eso a los demás seres humanos. 
 
¿Qué les respondería a los científicos que han tratado 
de desvirtuar los resultados de sus investigaciones? 
 
Mis críticos son personas anónimas, habría que 
preguntarse quiénes son, si tienen más experiencia 
que yo o si han recibido financiación de las organizaciones 
de biotecnología. En el Reino Unido, la mayoría de los 
biotecnólogos tienen algún vínculo financiero con estas empresas. 
 
¿Le ve futuro al Protocolo de Bioseguridad, mediante 
el cual se reglamentaría la importación de transgénicos? 
 
No, pero las autoridades reguladoras van a tener en 
algún momento que emitir un listado de verificación; 
creo que ahí todo el mundo está de acuerdo. 
Las preguntas ahí serían: ¿cuál va a ser el contenido 
de ese listado de transgénicos que van a someter a control? 
¿Quién va a ejercer ese control? ¿Dónde se haría? Y 
¿quién va a pagar el costo que implica? 
 
¿Cómo ve la ética de los científicos, teniendo en cuenta 
que en el tema de los transgénicos están prácticamente 
divididos en dos? 
 
Es desafortunado, soy suficientemente viejo como para 
recordar la época en que no había financiación ni intromisión 
de la industria, cuando el científico era independiente. 
Eso ya es cosa del pasado y es una consecuencia de la 
finalización de la financiación suministrada por los Estados. 
Si los estudios de las papas hubieran sido financiados por 
Monsanto (mayor multinacional de la biotecnología en el 
mundo), nadie los conocería porque yo no hubiera podido 
divulgarlos. 
 
¿Cuál fue el trago más amargo tras sus revelaciones? 
 
El despido fue un golpe durísimo, pues llevaba 35 años 
trabajando para este instituto de investigación, desde 
el cual publiqué 260 documentos científicos, y de pronto 
me encontré que ese mismo instituto estaba tratando de 
destruirme como persona y destruir mi credibilidad científica. 
 
¿Continúa trabajando con transgénicos? 
 
Por el momento no, pero a partir del año entrante espero 
estar en esa actividad. 
 
¿Cuál es el sector más vulnerable a los productos transgénicos: 
la salud, el medio ambiente o la agricultura? 
 
Los tres. Es una tecnología peligrosa porque no ha sido comprobada.